domingo, 4 de marzo de 2012

1º Novela: Cap. 5


5
Horrible secreto oculto bajo una preciosa mirada
 
  Apoyó la espalda sobre el respaldo de abeto rojo hecho a medida de la cama.  Se recogió el pelo caoba y se hizo una coleta. Un mechón le cayó sobre la cara; comenzó a jugar con el.
  Leia detenidamente el libro Lolita que Alessia le había dejado tiempo atrás, pero que nunca podo devolver. Sara siempre leía cuando estaba preocupada.
  Cansada, cierra el tomo y mete su dedo pulgar dentro de el. Deja caer la cabeza sobre el espaldar e inmediatamente se tumba sobre el lecho.
  Ajedrez, su gato, se acerca con elegancia hacia la litera y pega un brinco hasta la cama. Estaba delgado y su cuerpo blanco estaba cubierto de manchas negras (de ahí su nombre). Rápidamente se aposenta sobre el abdomen extendido de Sara.
  Sara empieza a observarle. La luz que entra por la ventana rebota en sus ojos y tornándolos de un color verde pálido precioso. Siempre le habían gustado los luceros de su gato.
  Ajedrez inclinó ligeramente la cabeza hacia un lado, extrañado.
  Sara agarró al minino y se levantó mientras le acariciaba entre las orejas.
  Sabia que lo que le había ocurrido a Mallory era por su culpa pero no estaba dispuesta a que ese peso impidiera que continuara con su vida.
  Dejó a Ajedrez en el entarimado y abrió su enorme armario de madera de castaño. La fiesta de las estrellas seria dentro de menos de un mes y no tenia nada para ponerse. Todos sus vestidos (que eran pocos, ya que no le gustaba llevar vestido) se los había puesto muchas veces y quería ir a comprarse otro.
  Asió una percha y se vistió con los trapos que había en ella.
  Se miró al espejo. Se había puesto un vestidito corto blanco de encaje de Hollister, una camisa vaquera abierta arremangada de Abercrombie, un cinturón marrón de piel, amarrada a la cintura pasando por encima de las dos prendas, de Bass y unos botines de cuero castaños de la misma marca.
  Abrió la cajita que había en su mesilla de noche y sacó unas pequeñas pulseras y un collar que tenía forma de corazón hecho de palo. También saco su monedero de  Tommy Hilfiguer, en el cual estaba su tarjeta de crédito que sus padres le habían regalada días atrás por haber sacado una matricula de honor en matemáticas y lengua.
  Se deshizo de la coleta y revolvió su cabello. Tomo un brillo de labios y se los embetuno.
  Bajo las escaleras con el bolso de Liz Claiborne enganchado al hombro.
  Su madre estaba en el salón. Sara la saludó pero ella no dijo nada. Estaba demasiado concentrada en unos documentos que tenia sobre la mesa.
  Salio del domicilio con un paso firme y una sonrisa plasmada en la cara.
  La parcela de su casa era tan grande que ocupaba más de cuatro manzanas. Atravesó el enorme jardín y se dirigió hacia su garaje privado.
  Entro dentro y su padre, que acababa de dejar su Ford, se dirigió hacia ella. Le dio un beso en la mejilla e hizo una mueca de alegría.
  Sara sabía lo que significaba ese gesto. Se sentía orgulloso de que a pesar de la muerte de su mejor amiga, su hija continuaba con su vida. Y es que, esa era la primera vez que salía de su casa desde lo ocurrido, ya que como no le gustaba mostrar sus ceñimientos en público, necesitaba desahogarse en algún lugar donde nadie la viera.
  Se despidió de el y se dirigió a su coche.
 Abrió la puerta de su Mini rojo, pero paro un instante, mirando el techo del vehiculo. Había grabado sobre él la bandera de los Estados Unidos. Alessia la había convencido para que se lo dibujara meses atrás.
  Agitó la cabeza y se metió dentro de él. Inmediatamente, arranco y salio del aparcamiento rápidamente.

  Llegó al centro comercial en poco tiempo. Había corrido bastante porque se le había hecho tarde.
  Saco las llaves de la cerradura y se miró en el retrovisor para ponerse bien el pelo.
  Salió del coche y cerro la puerta.
  Se paró un instante. Alguien la estaba mirando. Unos veinte coches más lejos se encontraba el inspector Edison, observándola. Llevaba una americana negra y unos vaqueros oscuros. Sujetaba una pequeña libreta en la que no paraba de escribir. Sara se dio la vuelta rápidamente, suspiró y comenzó a andar con una sonrisa en la cara.
 
  Se sentó en la silla de la terraza de su cafetería favorita, Le Dardve. Agarró la taza de te le dio un sorbo. Había estado mas de dos horas buscando vestidos y ninguno la había convencido. Una vez terminada la infusión, dejó el dinero en la mesita y se levanto.
  Entro a Burberry para mirar mas trajes. Había decidido que si no le gustaba nada de esta tienda se iría  del centro comercial a buscar suerte.
  Encontró un atavío corto de una sola manga. Era dorado con adornos negros de terciopelo. Aunque no era de su estilo decidió darle una oportunidad.
  Entro al vestidor y se sacó la ropa y se lo colocó. Se miró fijamente en el espejo. Sin duda al maniquí le quedaba mucho mejor. Inmediatamente se lo quitó y salió.
  Encontró otro vestido, esta vez mucho más sencillo. Era de pequeños tirantes y de un color azul apagado.
  Decidió probárselo, aunque no le quedaba tan bien como ella pensaba. Le hacia extremadamente delgada.
  Enfadada, fue a buscar otro.
  Esto le recordaba a Alessia. Cuando eran más pequeñas siempre se iban de compras y a ligar. Sara siempre terminaba enfadada por que todos los vestidos le quedaban mejor a ella y siempre se llevaba a los chicos más guapos.
  No pudo evitar esbozar una sonrisa. La echaba de menos.
  Agitó la cabeza para volver a la realidad y agarró el primer traje que vio. Necesitaba distraerse.
  Se miró en el espejo. No le quedaba nada mal, pero era demasiado provocativo. Era rojo con brillantes y con la espalda al aire. Negó con la cabeza y se lo quitó.
  Cansada se dio por vencida hasta que apareció ante ella el vestido de sus sueños. Era de tubo corto y de encaje blanco. Le encantaba el encaje.
  Se lo probó tan rápido como pudo.
  Era perfecto. Le hacia delgada y, gracias al relleno de este, sus pechos parecían mas grandes.
  Miro el precio del vestido. <<1059$>> pensó. No le importaba cuanto costara, tenia que ser suyo.
  Se lo dio a la dependienta y sacó la tarjeta de crédito para pagar.
  Salio de la tienda y miró su reloj de Guess. Eran las nueve y media. Tras eso,  se alejó de la tienda tan rápido como pudo.
  Llego al aparcamiento exterior y se metió en su coche. Introdujo la llave en la cerradura y se detuvo. Alguien volvía a observarla. Pero esta vez no era el inspector. Se encontraba dos vehículos más lejos, dentro de otro coche.
  Tragó saliva y arrancó. Urgentemente, se marchó.
  Llegó a su casa y dejó las bolsas sobre la cama. Ajedrez apareció para saludarla y ella le acaricio la cabeza suavemente hasta que algo le llamo la atención. Su ordenador parpadeaba.
  Se quito al gato de encima y se sentó enfrente del ordenador. Tenía un nuevo e-mail.
  Arrastró el ratón hacia un pequeño cuadrado violeta que indicaba la llegada del nuevo mensaje e hizo doble clic. Frunció el ceño al leer el mensaje:

Se lo que habéis hecho y pagareis por ello ;)

  Se levantó de la silla tirándola al suelo y miró por la ventana. No había nadie. Apretó los dientes tan fuerte que se hizo daño. No tenía miedo, pero estaba  muy enfadada. ¿Era eso una broma? Lo fuera o no, Sara tenia algo muy claro. Pensaba averiguar quien era, costase lo que costase.

3 comentarios:

Melii~ dijo...

Hola Guille :)

Pues, me presento soy Mely N (sip de Bajo la Luz de la Luna), Melii en el foro y jefa de prensa de Ed Frutilla ^^

Paso a decirte que sinceramente aunque recien hayas publicado en el blog 5 capitulos la historia engancha un montón al lector, y te dan ganas de seguir leyendo paso a paso la historia.

Lo que más me llamó la atención, es la forma en que describes a tus personajes, sabes verdaderamente como hacer para que se metan bajo la piel del lector, como uno que está leyendo la historia parece ser partícipe de esta.

Tu forma de expresarte, de escribir y de describir cada escena hace que te puedas visualizar el aproximado del personaje, a mi particularmente me gusta tener todos los detalles que sean posible (sin abusar) de los personajes porque me gusta poder imaginarmelos tal y como lo describe el autor.

Me ha recordado un poco a Pretty Little Liars, pero solo al comienzo, luego la forma en que se va desarrollando la historia hasta el momento hace que definitivamente bote la idea del “parecido”.

Yo no soy crítica experta, no soy escritora, solo soy una chica que le gusta tomar la escritura como un hobbie y poder ayudar a las personas en sus escritos ^^

Uno de los consejos que te daría, seria que a comienzo del capitulo pusieras el nombre de quien está relatando su punto de vista ¿me explico? Porque al haber tantos personajes principales en la historia es probable que el lector de vez en cuando se confunda quien está “contando” la historia en ese momento. Sin embargo, no es algo grave y lo puedes tomar en cuenta si quieres.

En conclusión, sigue escribiendo la historia porque está bastante interesante y también fuera de lo normal ya que como estamos en la época de lo sobrenatural (mea culpa, mi historia es sobrenatural u.u) es raro poder encontrar alguna historia donde no estén involucrados los vampiros, hombres lobo, hadas, etc. Asi que continua así y felicidades por tu maravillosa historia :D

Beso!

The Reader dijo...

Muchas gracias!!!! Me agrada que te guste y gracias con tu opinion e ideas para poder mejorar con la escritura, lo tomaré en cuenta!!!

Melii~ dijo...

De nada!! xD
Beso y te leo! ^^